Publicado por M'sitting el 05/09/2019

Todo lo que necesitas saber sobre el house sitting

El house sitting, también conocido como home sitting, consiste en un intercambio de servicios entre particulares sin intercambio de dinero.
Las personas que realizan house sitting (house sitters) se encargan de cuidar la casa o el apartamento de los propietarios y, si es necesario, de atender a sus animales durante su ausencia, que puede durar desde unos pocos días hasta varios meses.

¿Cómo funciona?

Cuando te registres en M'sitting, crea tu perfil y complétalo con toda la información posible.
Para que resulte atractivo, procura rellenarlo lo mejor posible y no olvides añadir fotos.
Para que M'sitting pueda asignarte un índice de confianza elevado, te recomendamos encarecidamente que aportes un documento de identidad, un justificante de domicilio y un certificado de antecedentes penales.
A partir de ese momento, podrás consultar los perfiles publicados y contactar directamente con las personas que te interesen.
Cuando los propietarios y los house sitters hayan llegado a un acuerdo, deberán cumplimentar y firmar un contrato de house sitting, que en el Derecho francés puede formalizarse mediante un contrato de préstamo de uso (artículos 1875 y siguientes del Código Civil francés).
Puedes descargar e imprimir un modelo de este contrato aquí.
Los propietarios deberán enviar a los house sitters un certificado del seguro del hogar, mientras que los house sitters deberán facilitar a los propietarios un certificado de su seguro de responsabilidad civil.

¿Cuáles son las ventajas del house sitting?

Si eres propietario de una vivienda y tienes que ausentarte por vacaciones, por motivos profesionales o familiares, el house sitting puede ser una buena solución para:
Mantener la casa ocupada.
La presencia de personas en la vivienda puede contribuir a reducir el riesgo de robo.
Cuidar de tu vivienda.
Los house sitters realizarán las tareas que hayáis acordado previamente, como regar las plantas, recoger el correo, cuidar el jardín, cortar el césped o mantener la piscina, si es necesario.
Atender a tus animales.
Si tienes mascotas, como perros o gatos, no siempre es posible llevártelas contigo.
Algunos animales pueden estresarse cuando se alojan en una residencia, ya que cambian de entorno y de rutinas, y las nuevas condiciones pueden resultarles incómodas.
En cambio, si recibes house sitters en casa, tus animales podrán permanecer en su entorno habitual y recibir los cuidados y el cariño de cada día.
Así, tus compañeros de cuatro patas pueden llevar mejor tu ausencia y tú podrás viajar con mayor tranquilidad, además de ahorrar dinero.
Si tienes animales distintos de perros y gatos (caballos, gallinas, conejos, ovejas, etc.), también puedes buscar house sitters que tengan los conocimientos y la experiencia necesarios para cuidarlos.
Si eres house sitter y quieres viajar y descubrir nuevas regiones o países una o varias veces al año, el house sitting es una buena forma de alojarte sin pagar por el alojamiento.
Cuando conoces el precio de los alquileres, resulta fácil comprender las ventajas de esta opción.
El ahorro que consigas te permitirá disponer de un presupuesto mayor para tus actividades de ocio (espectáculos, restaurantes, etc.) y tus gastos de transporte (avión, alquiler de coches, etc.).
Esto te permitirá viajar más a menudo, durante más tiempo y a lugares más lejanos.
Si te encantan los animales, pero no puedes tenerlos en casa por falta de tiempo o espacio, el house sitting te brinda la oportunidad de cuidar de los animales de los propietarios como si fueran tuyos durante toda la estancia.
Convivir con los propietarios también puede facilitarte el conocimiento de la vida y las costumbres locales.

¿Cómo organizar la estancia?

Por lo general, los house sitters llegan el día anterior a la salida de los propietarios y se instalan en la habitación que estos les han reservado.
Después de visitar la vivienda y conocer a los animales, ambas partes repasarán una lista preparada previamente por los propietarios. Esta lista debe incluir todas las instrucciones necesarias para que la estancia transcurra sin problemas.
Para los animales:
Los horarios de las comidas y los paseos, los posibles tratamientos médicos, la información sanitaria de cada animal, sus hábitos y sus necesidades de atención y cariño.
Para la vivienda:
Explicaciones sobre el funcionamiento de los equipos y aparatos de la casa o del apartamento.
También deben incluirse las instrucciones para las tareas que haya que realizar dentro y fuera de la vivienda, como recoger el correo, regar el jardín y las plantas en macetas o recoger frutas y verduras, por ejemplo.
La lista debe incluir todos los números de teléfono y las direcciones importantes.
También puede haber un momento agradable para conocerse mejor, tomando un aperitivo y compartiendo una buena comida. Los propietarios podrán aprovechar la ocasión para hablar de su región y recomendar lugares interesantes a sus huéspedes.
Durante toda la estancia, ambas partes intercambiarán noticias regularmente para comprobar que todo va bien.
Cuando los propietarios regresen, los house sitters pueden preparar una comida para compartir un último momento juntos. Será una ocasión para hacer balance de la estancia, hablar de los animales y comentar todo lo que haya ocurrido durante la ausencia de los propietarios.
También permitirá conocerse mejor, crear vínculos de amistad y, quizá, repetir la experiencia en el futuro.